Cualquier cosa tangible que te puedas imaginar navega en buques de carga de una punta a otra del mundo a diario en todos sus estados: líquido, sólido y gaseoso.

No importa si la mercancía son productos de clientes o de alguien que se muda de país, lo que está claro es que toda carga debe llegar a destino en buen estado, por ello es igual de importante el embalaje en todos los casos.

Para que la carga llegue en buenas condiciones, hay que protegerla adecuadamente teniendo en cuenta las situaciones a las que puede verse expuesta durante el trayecto y todos los procesos a los que se somete durante su tránsito. Pues nadie desea que su mercancía llegue dañada a destino y no poder reclamar al seguro por no haberla embalado de forma adecuada.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de preparar el embalaje de nuestra carga?

Son muchos los factores que influyen en la carga durante todo el trayecto y hay que valorar cada uno de ellos detenidamente para elegir la mejor opción de protección, estos son los más importantes:

Una vez analizado lo anterior y teniendo en cuenta que la mercancía debe ser transportada en  contenedores, cabe hablar de las opciones que hay para proteger la carga en el interior de los mismos:

¿Qué función tienen las etiquetas?

Por otro lado están las etiquetas, pues son muy importantes ya que las personas que manipulan la mercancía no saben con qué producto están tratando. Así que se debe indicarse con detalle, en todas las caras visibles del bulto, la forma en la que tratar la carga para que el palé se gestione de manera adecuada y con cuidado (“hacia arriba”, “frágil”, “no apilar”, etc…)

¿Cuáles son los errores más comunes a la hora de embalar?

A pesar de lo anterior, hay factores externos que no se pueden controlar pero si partimos de un embalaje adecuado para cada mercancía, podremos reclamar en caso de desperfectos. Por tanto, un buen embalaje implica que la carga no sobresalga del embalaje o que las cajas estén mal apiladas por ejemplo. Algunos errores son:

Por tanto, con todo lo anterior, podemos concluir que hay que tener en cuenta cualquier aspecto que potencialmente pueda afectar a la carga para asegurarse de que esta llega perfecta a su destino y hacer un esfuerzo adicional a la hora de embalar la mercancía, para utilizar el material más adecuado. Para mercancías muy caras o frágiles, hay que invertir más embalaje y, si es necesario, contratar una empresa especializada en servicios de embalaje profesional.

El equipo de Transglory